Un petit peu de moi:

Mon histoire commence à Séville, où dès l’age de six ans je prends mes premiers cours de sévillanes à l’académie de danse de ma tante La Juani avec Isabel de Triana.

Je prolonge mes études avec La Tona, Manolo Sanlucar, Al Andalus, et avec le Maestro de danse espagnole, El Luisillo, à Jerez.

Je débute sur scène en 1984, avec la troupe flamenca de La Juani, dans les Tablaos, les restaurants et les fêtes andalouses. J’accompagne ensuite l’Association Al Andalus et La Trianera avec lesquelles nous ferons une tournée dans toute l’Espagne d’abord, qui nous mènera ensuite jusqu’en Italie et en Angleterre.

En 1989, je travaille avec la Peña El Pica, pour organiser ses fêtes flamencas devant un public très large. C’est à ce moment que je commence à développer une véritable passion pour la danse et pour les sensations qu’elle véhicule.

Je fais ensuite des stages à Madrid, Paris et Londres, avec des Professeurs comme Elena de Madrid, La Susana, Adrian Galia, Manuel Reyes et bien d’autres professionnels, jusqu’à ce qu’en 1999 où je comprends que ma véritable passion est d’encourager le développement du bien-être personnel au travers de la danse. J’étudie avec les méthodes de Feldenkrais, La Philosophie de la danse, Vio Danse, la Psychologie de la danse et toute technique concernant la recherche du bien-être et de l’équilibre personnels pour développer les énergies et les aptitudes propres à chacun.

En 2000 j’organise des cours de sévillanes, pour mettre en valeur la personnalité de chacun, tout en partageant avec ce langage corporel, expressif, sensuel, un plaisir véritable et un sentiment de bien-être et de bonheur. Je me consacre profondément à cet art andalou, tout en appliquant la maxime « corps, cœur et esprit ».

Je suis professeur de sévillanes, castagnettes, rumbas et de tout type de chorégraphies sur des airs de flamenco ; Je travaille avec le sentiment profond que tout le monde peut s s’exercer à cette danse qui procure plaisir et bien-être et bonne humeur, tout en dévoilant sensualité et sentiments profonds.

«EN DANSANT, LE CŒUR PARLE AVEC LE CORPS, EN UNE DISCUSSION FILTREE PAR L’ESPRIT»


Concert de Pascal Bautista


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jueves, 3 de noviembre de 2011

Palos del flamenco - clasificacion

Palos

Según la Real Academia Española, se conoce como "palo" a "cada una de las variedades tradicionales del cante flamenco". Los palos pueden clasificarse siguiendo varios criterios: Según sea su compás, su jondura, su carácter serio o festero, su origen geográfico etc.
Clasificación métrica de la música

Según Faustino Núñez, los palos del flamenco se dividen atendiendo a la métrica de su música en:

* 1. Estilos con métricas de 12 tiempos:
* 1.1. Grupo de la soleá: Bulerías, Bulerías por soleá, Alegrías, Soleá por bulerías, Caña, Polo, Mirabrás, Caracoles, Romera, Cantiñas, Bambera, Alboreá, Romance.
* 1.2. Grupo de la seguiriya: Seguiriyas, Cabales, Liviana, Serrana, Toná-Liviana
* 1.3. Guajira y Petenera.

* 2. Estilos de métrica binaria:
* Grupo de los tangos: Rumba, Garrotín, Colombiana, Milonga (género musical), Farruca, Taranta o Taranto, Tientos, Mariana (música).

* 3. Estilos de métrica ternaria: Fandango de Huelva, Sevillana, Fandango malagueño, Seguidilla sevillana. (y todos los estilos de doce tiempos, en los que subyace la métrica ternaria)

* 4. Polirrítmico: Tanguillo y zapateao.

* 5. Libres: Toná, Debla, Martinete, Carcelera, Cantes camperos, Saeta, Malagueña, Granaína, Media Granaína, Rondeña, cantes de las minas (Taranta, Cartagenera, Levantica, Murciana).

Clasificación métrica de las coplas


Atendiendo a la métrica de las coplas los palos pueden dividirse en tres grandes grupos:

* Las herederas del romance: Coplas de tres o cuatro versos de ocho sílabas, con rima preferentemente asonantada en los versos pares.
* Las herederas de la seguidilla: Coplas de tres o cuatro versos alternos de cinco y siete sílabas, con rima en los versos cortos.
* Las herederas del fandango: Coplas de cinco versos de siete u ocho silabas, rimando las pares y las impares por separado. A la hora de la ejecución se repite uno de los versos.

La evolución de los palos

Siguiendo la clasificación métrica de las coplas de los palos, la evolución de los mismos fue la siguiente:

Palos herederos del romance: Se fueron desarrollando a partir de los cantes populares basados en el Romancero y los pliegos de cordel cuya estilización dio lugar al corrido. El fraccionamiento de algunas cuartetas significativas (frecuentemente resumidas en tres versos) dio lugar a las tonás primitivas a la caña y el polo, que comparten métrica, melos y compás pero difieren en su ejecución. El acompañamiento de la guitarra les imprimió un compás que las hizo bailables. Su paternidad se le atribuye a Ronda, ciudad fronteriza entre la Alta y la Baja Andalucía. Estos palos llegarían a Triana, arrabal de Sevilla con gran tradición en los corridos, donde se transformarían para dar lugar a la soleá. Desde aquí viajaría a Utrera, Jerez, Cádiz y El Puerto, donde conformarían variantes locales. En Cádiz, en ese momento la ciudad más cosmopolita de España, sufre multitud de influencias que la hacen evolucionar hasta generar el grupo de las cantiñas y su palo central la alegría con marcada influencia de la jota aragonesa. Asimismo de la interpretación más festiva de corridos y soleares surgirían en Triana los jaleos, y en Jerez y Utrera la bulería. Los jaleos viajaron a Extremadura y las bulerías se redifundieron desde Jerez a toda la Baja Andalucía, generando variantes locales. Por otro lado, los tangos y tientos se desarrollan en los grandes puertos andaluces (Cádiz, Sevilla y Málaga), acusando la influencia de la música de la Cuba colonial según algunos autores, o de los primitivos ritmos gitanos según otros.

Palos herederos de la seguidilla: La métrica de las seguidillas es compartida también por algunas tonadas campesinas como la nana, los pregones y los cantes de trilla, cuyo arcaísmo interpretativo y argumental invitan a pensar que son géneros preflamencos. A partir de ellos pudo desarrollarse la liviana, palo que en un principio se interpretaría sin guitarra. La serrana en cambio se presenta como una interpretación virtuosista y melismática de la liviana, hasta el punto de que tradicionalmente se interpretaban juntas, sirviendo la liviana de introducción o de remate. Este grupo de palos son los de menor ascendencia gitana en elaboración e interpretación, por lo que no deja de ser curioso el hecho de que el palo más genuinamente calé, la alboreá, cante de boda vetado fuera de las reuniones familiares gitanas, comparta métrica. También sin guitarra pudo desarrollarse la primitiva playera (posible contracción fonética de plañidera), que andado el tiempo se impregnaría de los melos de las tonás para dar lugar a la siguiriya, finalmente ejecutada con guitarra. Su métrica es única y consta de un primer, segundo y cuarto verso de cinco o seis sílabas y un tercero que puede llegar a las once o doce.

Palos herederos del fandango: El fandango, que en el siglo XVII estaba considerado el cante y baile más extendido por toda España, quedó confinado en comarcas donde acabó generando variantes locales. A causa de la expansión de las sevillanas, en algunas comarcas (especialmente al oeste del Guadalquivir) el fandango fue perdiendo su papel de soporte del baile, lo que permitió un mayor lucimiento y libertad del cantaor. De este modo surgieron muchas variantes locales, especialmente en la provincia de Huelva, que en el siglo XX dieron lugar a multitud de fandangos de creación personal. Ajenos en gran medida al aflamencamiento sobrevieron en los pueblos de los Montes de Málaga los verdiales y en otras provincias manifestaciones similares, como el chacarrá. Al este y sureste del Guadalquivir los fandangos se acompañaban con la bandola, instrumento con el que se acompañaba siguiendo un compás regular que permitía el baile y de cuyo nombre deriva el estilo "abandolao". De este modo surgieron los fandangos de Lucena, los zánganos de Puente Genil, las malagueñas primitivas, las rondeñas, las jaberas, los jabegotes, la granaína, el taranto de Almería y la taranta de Jaén. Con la apertura de yacimientos mineros en Murcia miles de campesinos andaluces, especialmente de las provincias más orientales, emigraron a Murcia, en cuyos principales enclaves mineros evolucionaron los tarantos y tarantas. Esta última que, tuvo una variante propia en Linares, evolucionó hacia la minera de la Unión, la cartagenera y la levantica. A partir de la época de los cafés cantantes, algunos de estos cantes se desligaron del baile y se adquirieron un compás libre, que permitía el lucimiento de los grandes intérpretes. El gran impulso a este proceso lo dio Antonio Chacón, quien desarrolló versiones preciosistas de malagueñas, granaínas y cantes mineros.

Via: wikipedia

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lunes, 2 de noviembre de 2009

Palos del flamenco - palo a palo 4/4

Rumba flamenca

Rumba flamenca es un tipo de cante que es movidizo y que tiene un toque flamenco. Los instrumentos principales para tocar la rumba flamenca son las palmas,el cajon,la guitarra flamenca y las castañuelas. Se necesitan voces tanto masculinas como femeninas. Se origina a partir de una danza cubana. En España se hizo conocida en teatros y espectáculos de variedades de donde los interpretes flamencos la adoptan.

Saeta

La saeta es un canto religioso, generalmente improvisado y sin acompañamiento, realizado en las procesiones de Semana Santa y que tiene su origen en el folclore andaluz. Se trata de una melodía de ejecución libre, llena de lirismo y de influencia árabe. Exigen conocer el estilo del cante jondo propio de la tradición musical del flamenco.

El texto está compuesto por varios versos octosílabos y tiene siempre un significado religioso que alude a los hechos y personajes de la Pasión. Se canta en honor de las imágenes de los pasos que desfilan por las calles durante la Semana Santa.

Seguiriya

La seguiriya es un palo flamenco, cante trágico, fuerte, oscuro y desolador, interpretado de forma pausada y lenta. Siendo su nombre una deformación fonética de "seguidilla" y es uno de los palos flamencos más importantes. Las letras de sus coplas son trágicas, doloridas y reflejan el sufrimiento de las relaciones humanas, amor y muerte. Estructuralmente se compone de cuatro versos de seis sílabas el primero, segundo y cuarto, y endecasílabo el tercero. Riman el segundo y el cuarto en consonante o asonante. La estructura en este caso no es estricta, primando el sentimiento sobre la forma, y no es raro encontrarse con seguiriyas con otra métrica (7-7-11-7 y 8-5-11-6). Una forma menos extendida es la estructura 6-11-6, en la que rima el primero con el tercero, y se repite usualmente el segundo verso al cantar. Uno de los cantantes más afamados por el cante de la seguiriya fue Antonio Mairena.

Sevillanas

Cante y baile típico de las distintas ferias que se celebran por toda la región andaluza, sobre todo en la Feria de Abril de Sevilla y tambien en la romería de El Rocío, en la aldea almonteña de Huelva,y todas las de Andalucía, o en las Cruces de Mayo de Lebrija (Sevilla). También son populares en las distintas romerías y en la antigüedad, en los corralones de vecinos y patios. Su origen se encontraría en los años previos a la época de los Reyes Católicos, en unas composiciones que eran conocidas como "seguidillas castellanas", con el tiempo evolucionaron y se fueron aflamencando, añadiéndose el baile en el siglo XVIII hasta llegar a los cantes y bailes con que son nombradas actualmente.

Está incluida entre los palos del flamenco. A la Feria de Sevilla llegaron el mismo año de su fundación con el nombre que la caracteriza, aunque no fueron reconocidas legalmente con ese término por la Real Academia Española de la lengua hasta el 1884 que fue incluida en el diccionario de la lengua española.

Soleá

La soleá (soledad en dialecto andaluz) es una combinación métrica propia de la lírica popular andaluza, compuesta por tres versos de arte menor octosílabos con asonancia en el primer y el tercer verso y sin rima de ninguna especie el segundo (8a, 8-, 8a). Se la conoce también con el nombre de "terceto gallego" o "terceto celta". Entendida como composición poética, suele versar sobre el tema de la soledad y el desengaño. El plural de soleá es soleares.

La soleariya es un derivado de la soleá, en la que el primer verso es hexasílabo y los otros dos endecasílabos. Como variante, la soleariya puede presentar la siguiente estructura: un primer verso hexasílabo, un segundo verso de arte mayor de entre 10 y 12 sílabas, y un tercer verso hexasílabo. En los dos casos citados, la soleariya presenta la rima característica de la soleá, rimando los versos impares en asonante y quedando el segundo libre.

La soleá ha traspasado los límites de la literatura popular andaluza, incorporándose a la obra de autores como Manuel Machado, quien usó soleares y soleariyas en su libro Cante hondo (1912).

Tengo un querer y una pena.
La pena quiere que viva;
el querer quiere que muera.

Llorando, llorando
nochecita oscura, por aquel camino
la andaba buscando.

La soleá es considerada como uno de los "cantes grandes" del género flamenco.

Tango

El tango es un palo del flamenco con copla, de tres o cuatro versos octosílabos. Está considerado como uno de los estilos básicos del flamenco, existiendo variadas modalidades, entre las que destacan las de Extremadura, Cádiz, Triana, Jerez y Málaga.

Todas las teorías indican que el origen del tango han de repartírsela entre Cádiz y Sevilla, descartándose toda relación con el tango rioplatense. Posiblemente proceda de antiguos cantos bailables del siglo XIX y que poco a poco se fueron modificando hasta alcanzar la forma actual, un cante ejecutado a 4/4 en todas las tonalidades posibles.

Sus primeros intérpretes conocidos fueron El Mellizo y Aurelio Sellés en Cádiz, Pastora Pavón y el Titi en Sevilla, Frijones y el Mojama en Jerez, y La Pirula, la Repompa y el Piyayo en Málagay cadiz.

Taranto

El Taranto es un palo del flamenco, creado en Almería y que desciende de la Taranta, distinguiéndose de ésta en que se mantiene un cierto compás, lo cual permite el baile siendo éste similar al de la Zambra. Este cante procede de la zona minera de Almería, lo cual introduce al Taranto dentro de los cantes de las minas.

Las noches de cante flamenco de la capital almeriense entre el siglo XIX y XX fueron bellamente aderezadas principalmente en tres cafés de cante: el del Frailito, situado en la plaza de Santo Domingo, que estuvo abierto al público desde 1875, el España, en la calle Sebastián Pérez (hoy, General Rada), y el Lyon de Oro. Actualmente la peña flamenca El Taranto se encarga de mantener viva la tradición del cante de Almería. Más tarde, la influencia de los bailaores interpretando el Taranto como baile extendió su popularidad. Se considera a Carmen Amaya la madre del taranto como baile, hacia los años cuarenta del siglo XX.

El primero en nombrar el Taranto como cante de mineros es Lafuente Alcántara en su Cante de Mineros de 1865, recogiendo esta letra tan almeriense: Hermosa Virgen de Gádor / que estás al pie de la sierra,/ ruega por los mineritos / que están debajo de tierra.

Tientos

Los Tientos son un palo del flamenco, estilo musical de cante y baile español. Los tientos son un palo binario, del grupo de los tangos.

Existe un tipo de composición en música clásica que suele denominarse tiento (en singular) y no tiene nada que ver con la definicíon anterior.

Métricamente la copla consiste en tres o cuatro versos octosílabos seguidos por un estribillo. Procede del tango flamenco, aunque su ritmo es mas lento, por lo que primitivamente se le llamaba tango tiento.

Tradicionalmente se ha considerado al cantaor El Marrurro como uno de los creadores de este estilo, mientras que Enrique el Mellizo le dio la forma moderna por la que lo conocemos hoy en día. Otros cantaores famosos que interpretaron este estilo fueron Antonio Chacón y Pastora Pavón.

ejemplo:

Te voy a meter en un convento
que tenga rejas de bronce,
pa que tú pases fatigas
y de mi cuerpo no goces.

¿Qué pájaro será aquel
que canta en la verde oliva?.
Corre y dile que se calle
que su canto me lastima.

Toná

La Toná es un Palo flamenco matriz, es decir, el originario de otra serie de palos posteriores. Es, por tanto, una de las formas más antiguas del flamenco.

Su origen se sitúa en los romances castellanos, adaptados por los gitanos bajo-andaluces como propios y denominados corríos. Etimológicamente, toná deriva de tonada, es decir, acento musical. Su desarrollo hasta convertirse en un cante gitano tiene lugar durante el siglo XVIII, pues algunos autores hablan de que, hacia comienzos del siglo XIX, existían unas 33 clases diferentes de toná, atribuidas a gitanos de Jerez o Sevilla, aunque muchas de ellas no han llegado hasta nosotros ni han podido ser identificadas.

Todas las tonás que se conocen hoy en día responden a una misma línea melódica, diferenciándose exclusivamente por las letra. Los textos históricos recogen varios tipos de tonás personales: Las de tío Luis el de la Juliana (llamadas, Liviana, Grande, del Cristo y de los pajaritos), las de Blas Barea, Alonso Pantoja y hasta doce cantaores más. Sin embargo, hoy en día solamente se utilizan la toná Grande, la toná Chica y la del Cristo, que ha sobrevivido gracias a que Antonio Chacón la aglutinó a un tercio de su saeta y fue recuperada por Perico el del Lunar. En todo caso, se trata de un palo poco cultivado por los cantaores modernos.

De la toná provienen, directamente, palos como la Saeta, el Martinete, la Debla y, en general, los cantes sin acompañamiento. Probablemente también las primeras seguiriyas y las livianas, puesto que existió una toná-liviana con hasta cuatro variantes.

Trillera

Las Trilleras o Cantes de trilla, son un palo flamenco de origen folclórico
En su origen se trataba de canciones camperas, de carácter popular, asociadas a trabajos rurales. Su conformación lineal y no melismática, y su clara semejanza melódica con la nana, indican su procedencia castellana, donde también se conocen verdaderas canciones de trilla. Se trata, por tanto, de un tipo de canción bastante antiguo, aunque su aflamencamiento tuvo lugar, probablemente, a lo largo del siglo XIX.

Las trilleras se ejecutan sin acompañamiento de guitarra, usualmente con un marcaje del ritmo básico con cascabeles o campanillas, rememorando los que, en su tiempo, llevaban las bestias de tiro durante la faena de la trilla, en las eras. El cante se suele complementar con voces arrieras del propio cantaor, para estimular el trabajo de las bestias.
Uno de los intérpretes más reconocidos de estos cantes de trilla, fue Bernardo el de los Lobitos.

Zambra Mora

Zambra, también conocida como Zambra Mora es una danza flamenca de los gitanos de Granada, la cual se cree evolucionó de anteriores danzas moras. La Zambra Mora tiene algunas similitudes con la Danza del Vientre. En el lenguaje árabe marroquí "zambra" significa "fiesta".

La danza Zambra es típica de las ceremonias nupciales gitanas; sin embargo, los gitanos la bailan para los turistas en las grutas y Colinas de Sacromonte, Andalucía. Se prohibió en España durante una época por ser considerada una danza pecadora, cuando en realidad sólo era sensual. En los tiempos modernos ha sido adoptada por los bailarines flamencos Carmen Amaya, La Chunga, Pilar López y Puela Lunaris. Se baila con los pies descalzos, con castañuelas en los dedos, la blusa anudada bajo el busto y la falda larga asegurada a la altura de la cadera con amplios pliegues que permite hacerla flotar en el aire.

Zorongo

El zorongo es un canto y baile popular propio de la música andaluza. Se caracteriza por su métrica ternaria. El zorongo más conocido es el que La Argentinita y Federico García Lorca grabaron al canto y al piano respectivamente en 1931. Sin ser estrictamente un palo flamenco, su estilo andaluz permite que se aflamenque con facilidad.

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Palos del flamenco - palo a palo 3/4

Martinete

Martinete es un palo flamenco, estilo musical de cante y baile español.
Se trata generalmente de un cante con copla de cuatro versos octosilabos. Se considera una modalidad de la toná, al igual que la carcelera, originada en las fraguas o herrerías. Sus letras se distinguen por generalmente por su contenido triste y por su tono monocorde, terminando en largos quejíos. Por ser una toná se canta sin guitarra aunque a veces se acompaña precisamente de sonidos de fragua, como el de un martillo pilón o martinete golpeando el metal.

Media

Se trata de un cante con copla de cinco versos octosilabos de rima consonante, que al cante se suelen convertir en seis por repetición de uno de los dos primeros. Pertenece junto con la granaína al grupo de los cantes de Levante. Su creación se atribuye a Antonio Chacón.

Granaína

La Granaína es un palo flamenco derivado de los fandangos y suele incluirse entre los estilos malagueños.

El origen de este palo se sitúa en los Verdiales, un cante de origen folclórico, basado en el fandango, originario de los Montes de Málaga y de Ronda. Su desarrollo tiene lugar en las zambras de Granada y fue popularizado, inicialmente afinales del siglo XIX, por cantaores locales como Frasquito Yerbagüena o Paquillo el Gas, difundiéndolos más tarde otros cantaores bajo-andaluces, principalmente Antonio Chacón, Canalejas de Puerto Real y El Pena.

Existen dos variantes de este palo, la Granaína propiamente dicha, y la Media Granaína. Ambas disponen la línea melódica de forma clara y con cambios de tonalidad, con fraseo difícil y profundo. La diferencia entre ellas estriba en que la primera agranda y alarga considerablemente el tercio terminal, realizando una modulación final, característica de este cante.

Milonga

La milonga es género musical folclórico rioplatense, típico de Argentina y Uruguay y de la cultura gauchesca. Se presenta en dos modalidades, la milonga campera o surera, forma original de la milonga, y la milonga ciudadana, forma tardía creada en 1931 por Sebastián Piana con "Milonga sentimental".

Está emparentado con el candombe, el tango y la habanera. Se la ha llamado también la habanera de los pobres.

Minera

La minera es un palo del cante flamenco propio de la Sierra minera de Cartagena-La Unión.

Los cantes minero-levantinos son un estilo flamenco que se desarrollaron en el siglo XIX en la Sierra minera de Cartagena-La Unión como resultado de las grandes migraciones de andaluces, especialmente almerienses a ,esta región.

De la malagueña, la granaína y el taranto de Almería, palos herederos del fandango, traídos por los obreros andaluces y su contacto con los fandangos locales, surgieron los denominados cantes minero-levantinos:

* La taranta. Cante difícil, largo y de profunda hondura procedente del fandango almeriense.
* La minera: Cante también difícil y hondo basado en las penalidades del trabajo en la mina.
* La cartagenera: Procede del "aflamencamiento" de los fandangos locales del siglo XVIII. No trata temas mineros.
* El fandango minero.
* La levantica.
* La murciana.

Desde el año 1961 se celebra en La Unión todos los meses de agosto el Festival Internacional del Cante de las Minas. En este festival se rememoran aquellos cantes, que sufridamente alzaban los antepasados mineros durante su largo día de trabajo dentro de la mina y se ha convertido en uno de los festivales más importantes del mundo del flamenco en España.

Sus principales intérpretes son Pencho Cros, Antonio Piñana, Encarnación Fernández, Fosforito y José Sorroche.

Mirabrás

El Mirabrás es un palo flamenco, perteneciente al grupo de las Cantiñas.
Como todos los palos derivados de las cantiñas, procede de las soleares de baile, aligeradas en su compás. Se trata de un estilo de ritmo vibrátil, ondulante, elegante y airoso, para algunos autores uno de los cantes con baile más importantes del flamenco. Acerca de estos cantes existen varias teorías sobre su origen y antigüedad, siendo la predominante la que sitúa su aparición a comienzos del siglo XIX como bailes festeros del folclore bajo-andaluz, frente a la que los considera derivados de la jota aragonesa, a través de la llamada Jota de Cádiz.

Hoy en día, el repertorio de letras usadas por los cantaores actuales es bastante limitado. Entre los que han manejado este palo con soltura, cabe citar al jiennense Rafael Romero, gitano de Andújar.

Petenera

Las peteneras son un tipo de cante flamenco que se basa en una estrofa de cuatro versos octosílabos que se convierten en seis o más por repetición de algunos de los versos y el añadido de otro a modo de ripio que suele ser “Madre de mi corazón”. Las letras de este palo flamenco son tristes y melancolicas y se interpreta de forma lenta y sentimental, aunque existen versiones antiguas con ritmos más rapidos y temas menos sombrios.

Existía como forma musical previamente a su adaptación al flamenco, estando para algunos estudiosos emparentada con la zarabanda del siglo XVII.

Su nombre proviene de una cantaora natural de Paterna de Rivera (Cádiz) llamada La Paternera que vivió a finales del siglo XVIII. Para algunos las raíces de este cante son judías, otros en cambio piensan que tiene una procedencia americana, concretamente del departamento de Petén en Guatemala.

Existen diferentes versiones de este cante, la antigua y la moderna y esta a su vez puede ser corta (chica) y larga (grande). La llamada petenera grande no es bailable a diferencia de la corta que si puede serlo acompañada por palmas.

A finales del siglo XIX el cantaor Medina el Viejo (José Rodríguez Concepción) dio a conocer su versión de la petenera. Esta fue adoptada por otro gran cantaor Antonio Chacón. De el pasó a la Niña de los Peines que realizó una versión propia enriquecida melodicamente muy repetida después por otros artistas como Pepe el de la Matrona.
La danza de la petenera fue muy popular a finales del siglo XIX, siendo enseñada en las escuelas de baile después de las seguidillas sevillanas.

Federico García Lorca le dedicó a este cante su poema Gráfico a la Petenera e incluso las interpretó al piano acompañando a La Argentinita en una historica grabación. El compositor Pablo Sarasate escribio una obra titulada Peteneras para violín y piano.

Polo

En España, el polo es un palo del flamenco.

En Venezuela, el polo es una forma musical típica de las regiones de la costa oriental. A menudo se lo conoce como «polo margariteño», por su importancia en la isla de Margarita; sin embargo, a lo largo de todo oriente se cantan polos. Como forma musical, se toca en un compás de tres cuartos o seis octavos (o ambos) a una velocidad moderada. La melodía evoluciona sobre una variación de cuatro acordes, y se cantan versos que varían dependiendo de la canción. Normalmente es tocada con cuatro y maracas, aunque no posee una instrumentación estricta y como toda música folclórica es adaptable a pequeños y grandes ensambles.

Rondeña

La Rondeña es un palo del flamenco, incluido en el grupo de los llamados cantes de Málaga. Al igual que el resto de los palos del flamenco procedentes de la zona, la rondeña es anterior al propio flamenco y se produce su incorporación al mismo durante el siglo XIX.

Historia
Tiene su origen en el fandango malagueño, concretamente en los Bandolás, de las que forma parte. Según algunos autores, su nombre procede de las rondas nocturnas que, antiguamente, los novios hacían para cantar a su pretendida, aunque otros autores estiman que su nombre proviene de la ciudad de Ronda, por ser originarios de la serranía que la rodea.

Se expandió enormemente por toda Andalucía a lo largo del siglo XIX, tanto es así que numerosos turistas extranjeros de la época tuvieron referencia de la misma, la cual relataron después de sus viajes.

Cante
Ha evolucionado en los últimos tiempos, estando menos recargado de melismas y siendo algo más lento en un principio. Es una composición sin compás, "ad libitum" y cuyas letras se identifican mucho con la vida campestre. Se trata de una copla de cuatro versos octosílabos generalmente con rima consonante, que se convierten en cinco por repetición normalmente del segundo, o también sin repetición.

Baile
Su baile, carente inicialmente de compás, presenta un compás abandolao. Otros tomaron el ritmo del taranto, presentando notables similitudes con éste, siendo la rondeña, no obstante, más abierta y evocadora.

Intérpretes
Entre sus máximos representantes se hallan: Miguel Borrull padre, siendo uno de los precursores y Ramón Montoya, siendo éste el primer gran intérprete que engrandeció el estilo.
Ya en el siglo XX destaca Manolo Sanlúcar en el toque y cantaores como Fosforito, Antonio de Canillas, Alfredo Arrebola, Jacinto Almadén, Juan de la Loma, Enrique Orozco, Antonio Ranchal, Rafael Romero, José Menese y Cándido de Málaga.
Rondeñas populares

Rondeñas vienen cantando,
sobre la cama me siento,
porque, en oyendo rondeñas,
se me alegra el pensamiento.

Las rondeñas malagueñas
cántamelas, primo mio,
que al son de las malagueñas
me voy quedando dormío.

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Palos del flamenco - palo a palo 2/4

Colombianas

Cante aflamencado con giros procedentes del folklore hispanoamericano, pero no identificado con ninguna canción concreta en todo su contexto, con copla de seis versos octosílabos, de los que el cantaor suele repetir los dos primeros, a modo de estribillo. Según José Blas Vega, al estudiar los cantes llamados de ida y vuelta, dice que hace su aparición en 1930, motivada más ñor una canción que por el influjo folklórico que pueda venir de Colombia. Y dice también que tiene una estructura definida creada por Marchena. Todos han seguido ese mismo molde por lo que cree que apenas hay variaciones de ningún tino.

Debla

La Debla es un palo flamenco, derivado de la Toná.
La palabra Debla, en lengua caló, significa Diosa. Como cante, está emparentada con el martinete y la carcelera, originarias del mismo tronco: Romance - Corríos - Toná. Realmente, la debla es muy parecida al martinete, aunque tiene una estructura un poco más amplia, más recargada de melismas, más desolada y doliente. Sin embargo, tanto en su estructura poética como en su concepto musical, ambos palos son prácticamente iguales.
La debla fue un cante relativamente popular hacia mediados del siglo XIX, impulsada especialmente por cantaores como El Fillo, Varea el Viejo o El Planera.

El fandango

El fandango es un aire popular bailable, ejecutado por una pareja, de movimiento vivo. El compás ternario, los versos octosílabos y el frecuente empleo de castañuelas marcan un estrecho parentesco con la jota. La secuencia descendente armónica más tópica (La menor, Sol mayor, Fa mayor, Mi mayor) es un motivo ostinato conocido desde finales del Barroco.

Diversos escritores románticos intentaron vincularlo a un antiguo baile sensual de los tiempos romanos conocido como cordax (también llamado iconici motus por el poeta Horacio y por el comediógrafo Plauto). El escritor de sátiras Juvenal hace una mención especifica hacia el testárum crépitus (chasquear las castañuelas) que, en su expresión griega temprana, eran usadas como címbalos o platillos para dedos.
Dada la popularidad del fandango como danza de exhibición a finales del siglo XVIII y principios del XIX, no es de extrañar su presencia y arraigo en la tradición de Asturias, Castilla, Cataluña, Murcia, Valencia, País Vasco o Portugal. En su forma galante, el género llegó a tener cierta proyección en la tradición culta europea a través de la obra de Luigi Boccherini, el padre Antonio Soler y Domenico Scarlatti.

Desde principios del siglo XIX, el flamenco adoptó rasgos de los fandangos andaluces dando así lugar a los llamados "fandangos aflamencaos" que son considerados hoy en día como uno de los palos flamencos fundamentales. La forma del fandango posiblemente es la que más variaciones posee como ninguna otra expresión del flamenco. La variante procedente de los bailes de candil, toma especial mención en Andévalo -Huelva- donde se presenta de manera especialmente prolija; en Málaga con sus característicos Verdiales, posiblemente el modo originario de esta clase de manifestación artística; en las provincia de Murcia, Albacete y Alicante más conocido como malagueña, y en las restantes provincias andaluzas, caso de Almería, conocido aquí popularmente como fandanguillo. En La Alpujarra, el fandango constituye el baile típico del Trovo.
En la localidad conquense de Mota del Cuervo se baila un fandango parecido a la seguidilla pero más sencillo; el baile añade el cruce lento y la batida final de piernas con parada y cruce. Se le conoce como fandanguillo manchego.
De modo general, en el folclore portugués, el baile alterna momentos a dúo con exhibiciones alternadas de cada uno de los dos danzantes mientra que el otro se limita a marcar el ritmo sobriamente.


Farruca

La Farruca es uno de los palos flamencos más recientes.
Su origen se encuentra en el folclore del Norte de España, traído a Andalucía a mediados del siglo XIX, por los mozos que venían a trabajar como temporeros, o a establecerse como taberneros o freidores de pescado,[1] siendo después adaptada por los músicos andaluces, aflamencándose. La versión flamenca de este cante se popularizó enormemente en la primera mitad del siglo XX, intérpretandose con aire de soleá.

Galeras

Galeras es un palo flamenco, estilo musical de cante y baile español.
Fue creado por Juan Peña "el Lebrijano" y tiene su base en la bulería. No es un cante muy extendido entre otros cantaores.

Garrotín

El garrotín es una forma del cante flamenco, procedente del folclore asturiano.
Es muy probable que provenga de los gitanos catalanes, puesto que proviene del compás del tango. La canción está acompañada de un baile y su período de auge fue a principios del siglo XX.

Sus estrofas están formadas por cuatro versos octosílabos, en el cual riman el segundo y el cuarto y repiten un estribillo entre ellos.

Granaína

La Granaína es un palo flamenco derivado de los fandangos y suele incluirse entre los estilos malagueños.

El origen de este palo se sitúa en los Verdiales, un cante de origen folclórico, basado en el fandango, originario de los Montes de Málaga y de Ronda. Su desarrollo tiene lugar en las zambras de Granada y fue popularizado, inicialmente afinales del siglo XIX, por cantaores locales como Frasquito Yerbagüena o Paquillo el Gas, difundiéndolos más tarde otros cantaores bajo-andaluces, principalmente Antonio Chacón, Canalejas de Puerto Real y El Pena.

Existen dos variantes de este palo, la Granaína propiamente dicha, y la Media Granaína. Ambas disponen la línea melódica de forma clara y con cambios de tonalidad, con fraseo difícil y profundo. La diferencia entre ellas estriba en que la primera agranda y alarga considerablemente el tercio terminal, realizando una modulación final, característica de este cante.

Guajira

La guajira (término que significa «campesina») es un género musical originario de la región oriental de Cuba, de tema campesino. Si bien tiene sus orígenes en Andalucía, la tradición atribuye la paternidad de este género al compositor Jorge Ankerman (La Habana 1877-1941), gracias a su composición «El arroyo que murmura».

En España la guajira comenzó a llegar a ser popular alrededor del final del siglo XVIII. En especial la cultura musical canaria, sobre todo en el uso de la guitarra y el triple, ha tenido gran influencia en la música guajira.

En Cuba los campesinos reciben el nombre de guajiros, por eso se denomina “música guajira” o “música de los guajiros”, de modo general, a la música surgida e interpretada en las zonas rurales de la isla de Cuba. Así, como género musical, la guajira es parte de la música campesina y guarda semejanza con la criolla y el punto cubano, pero tiene algunas diferencias.

Características

Las líricas, versificadas, están casi siempre en la forma de una décima. El Punto se basa en las líricas más que la melodía. Es uno de los ritmos más cadenciosos es por ello que es un estilo pegadizo y que invita a bailar, las letras son variables, en donde se puede expresar cualquier estado de ánimo, es de resaltar el sentimiento con el que se interpreta la guajira. Cuando se refiere a temas campesinos lo hace de una manera idealizadora y bucólica, se evocan por lo general la vida rural y las historias de amor.

En la guajira alternan los ritmos de tres por cuatro y seis por ocho. Su primera parte se escribe en modo menor, y la segunda en mayor. Concluye siempre sobre la dominante del tono en que está compuesta. Hay una modalidad también llamada guajira, pero que consiste, en fundirse con el son, en la guajira-son.

Jabera

La Jabera es un palo flamenco, incluido dentro de los llamados "cantes malagueños", entre los que es uno de los más antiguos.

Al igual que la malagueña y la rondeña, la jabera desciende en línea directa del fandango, y surge en la misma época de aquellas, teniendo un desarrollo propio y claro. Fue un cante bastante extendido en el cambio entre los siglos XIX y XX, siendo El Mimi uno de sus primeros grandes intérpretes, aunque quizás el más famoso de ellos fuese el Chato de Jerez, quien la introdujo en Madrid y en sus cafés cantantes.
Hoy en día, es un palo muy poco usado por los cantaores modernos.

La Liviana

Algunos autores la hacen proceder de la seguiriya, cantada de forma más ligera que ésta, debido quizás a su forma literaria, que es igual que la de la seguidilla castellana. Sin embargo, otros autores estiman que la adopción de las formas de la seguiriya es posterior a la existencia de la liviana, concretamente de la época en que se le añade acompañamiento de guitarra y se adopta como palo autónomo por los cantaores profesionales. Según esta teoría, su origen estaría en los cantes camperos andaluces, sin acompañamiento, posiblemente del grupo de los cantes arrieros.

Tradicionalmente se cantaba junto con las Serranas, aunque paulatinamente se fue perdiendo y, desde comienzos del siglo XX, es un palo muy poco practicado, aunque permanece vigente. Entre sus intérpretes destaca Pepe el de la Matrona.

Malagueña

Las malagueñas es un palo del flamenco, tradicional de Málaga, es origen de los cantes de Levante y procede de los antiguos fandangos malagueños. Se convierte en estilo flamenco en la primera mitad del siglo XIX. Este cante no tiene baile propio pero tiene un gran registro melódico. Se acompaña a la guitarra por arriba y es un cante "ad libitum".

Guitarra

Su acompañamiento de guitarra se realiza tocándola siempre por arriba y su tiempo es ¾ andante y expresivo. Sin embargo, no tiene un ritmo externo estricto, porque el cantaor puede alargar los tercios a voluntad y algunas veces retrasa el compás y otras lo adelanta. La guitarra gana mucha complejidad en el toque por malagueñas, debido a la amplia gama de arpegios, trémolos y demás. La malagueña se diferenció del fandango local porque su toque se hace cada vez más lento, sostenido, logrando así una extraordinaria riqueza". Las notas son MI mayor y FA mayor, siendo su tónica LA menor.

Cante

Cante muy acompasado, melodioso y solemne que adquirió categoría de cante grande en las voces de Enrique El Mellizo y Chacón.

Existen diversas modalidades de malagueñas, debidas a las creaciones individuales de una serie de intérpretes tanto naturales de Málaga, como nacidos en otros lugares de Andalucía. Diego Clavel ha recogido en disco hasta cuarenta y siete estilos diferentes de malagueña. Es un cante con copla de cuatro o cinco versos octosílabos, que generalmente se convierten en seis por repetición de alguno.
Intérpretes

Algunos consideran a Juan Breva el creador de las primeras malagueñas aunque otros considera a El Canario, pues consideran que las malagueñas de Juan Breva son un fandango "abandolao". También son conocidas las malagueñas de la Trini, las del Niño Tomares o las del maestro Ojana que son diferentes a las de Juan Breva. Del mismo modo, los cantes por este estilo de Enrique el Mellizo, Francisco Lema "Fosforito el Viejo" y Chacón, de donde se dice que arrancan las "malagueñas nuevas", suponen un salto evolutivo con relación a las de las figuras citadas con anterioridad, que se agrupan entre los intérpretes de las que se han llamado "malagueñas de transición. A finales de los 90 comenzó un nuevo resurgir de las malagueñas llamadas "Malagueñas de Fiesta" gracias al Concurso de Malagueñas, acualmente llamado Memorial Jose María Alonso. Por ello se comenzó a crear nuevas malagueñas bajo la norma de respetar el ritmo y compas, para poder hacerlas bailables a los diferentes grupos de danza. Autor de varias "Malagueñas de Fiesta" de esta época es Francisco Soler.

Mariana

Mariana es un palo flamenco, estilo musical de cante y baile español. Se trata de un palo binario, del grupo de los tangos.

La popularización de este cante se debió principalmente a El Cojo de Málaga a comienzos del siglo XX, también conocido como El Cojo de las Marianas, y por El Niño de las Marianas, estilo del que tomó su nombre artístico. Posteriormente ha sido revalorizado por artistas como Bernardo el de los Lobitos, Jesús Heredia, Curro Lucena y José Menese.

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Palos del flamenco - palo a palo 1/4

Alboreá

La alboreá es un cante propio de las bodas gitanas. Para la mayoría de los cantaores gitanos es un cante que debe reservarse para el ambiente de la boda y no debería cantarse fuera de contexto.
El ritmo y el acompañamiento de guitarra son idénticos a los de la soleá. Las letras suelen constar de estrofas hexasílabas.

Las alegrías

Las alegrías son un cante festero flamenco que forma parte del grupo de las cantiñas, que son los cantes de Cádiz por excelencia. Su copla o estrofa suele ser de cuatro versos octosílabos o ser la estrofa que recibe este mismo nombre: alegría. Su melodía es de carácter festivo e incita al baile. Su ritmo está condicionado por la métrica del compás de la soleá, pero se diferencia de la soleá en que su tempo es mucho más rápido.
Parece que la alegría deriva de la jota navarro-aragonesa, que enraizó en Cádiz durante la ocupación francesa y la celebración de las Cortes de Cádiz. Por eso sus letras clásicas contienen tantas referencias a la Virgen del Pilar, el río Ebro o Navarra.
Un ejemplo es "Yo le di un duro al barquero", que cantaba La Niña de los Peines y que ha grabado recientemente Estrella Morente en su disco Mi cante y un poema con el título "Coquinas":

Yo le di un duro al barquero
por pasar el Ebro a verte,
los amores de Navarra
son caros pero son buenos.

Se cree que Enrique Butrón fue quien fijó su estilo flamenco actual e Ignacio Espeleta el que introdujo el característico “tiriti, tran, tran...”. Algunos de los intérpretes más conocidos son Enrique el Mellizo ,Chato de la Isla, Pericón de Cádiz, Aurelio Sellés, La perla de Cádiz, Chano Lobato y El Folli.

Las bamberas

Las bamberas o bambas surgen de aflamencar el 'cante de columpio' del folclore tradicional andaluz. Estos cantes eran conocidos como bambas o mecederos, que eran cantados al ritmo del bamboleo del columpio.
El origen de la bambera se debe a la Niña de los Peines en compás de fandangos, reelaborada en 1970 por Fosforito, acompañado de Paco de Lucía, que le impuso el ritmo definitorio al compás de doce tiempos de la soleá (algo acelerada). Morente, en su disco Lorca, hace este cante por tangos.
La bamba tiene cuatro versos octosílabos o el primero y tercero heptasílabos y el segundo y el cuarto pentasílabos. Se repiten generalmente los dos primeros versos al final de la copla, o bien forma una quintilla repitiendo tan sólo el segundo.
Bamberas han sido grabadas por muchos. Son interesantes las de La Niña de los Peines, Enrique Morente, Carmen Linares y Rocío Jurado, entre otros.

ejemplo:

La bamba está bien sujeta

con una soga en ca lao

meciéndote se te aprieta
mis manos a tu costao


La bulería

La bulería (De bullería, y este de bulla, griterío y Jaleo, o de burlería, burla) es un palo flamenco más típico de Jerez de la Frontera, generalmente de tres o cuatro versos octosílabos. La bulería deriva de la Soleá ya que el "Loco Mateo", su primer intérprete, remataba de esta manera sus solerares (o soleás). Se caracteriza por su cante bullicioso, generalmente para bailar, cuyo origen data de finales del siglo XIX. Se distingue por su ritmo rápido y redoblado compás, que admite mejor que ningún otro estilo, gritos de alegría y expresivas voces de jaleo. Su tonalidad puede ser Mayor o menor. Sin embargo las más flamencas (con más pellizco) se encuentran en modo dórico.

Entre otros se pueden destacar los siguientes cantaores:

* Terremoto de Jerez
* Camarón de la Isla
* La Paquera de Jerez
* José Mercé
* María Jiménez

También destacan los guitarristas:

* Manuel Moreno Junquera "Moraíto Chico"
* Manuel Morao

Los Cabales

Los Cabales es uno de los palos flamencos considerados como matrices, es decir, originarios.

En realidad, los Cabales no son más que una seguiriya cambiá, atribuida a la célebre cantaora María Borrico, aunque la denominación procede de una anécdota del cantaor El Fillo con el torero Paquiro, situada a mediados del siglo XIX.

Campanilleros

Campanilleros es un cante aflamencado caracterizado por una copla de seis versos, originario de canciones religiosas andaluzas que se entonaban en el Rosario de la Aurora. Como dice la definición es aflamencado y no flamenco. Los coros de Campanilleros que en Andalucía cantan a los llamados Rosarios de la Aurora.
Historia

Música creada por El Niño Ricardo. La muestra aflamencada más antigua de los campanilleros se encuentra en la obra de Manuel Torre, aunque su popularidad se debe a La Niña de La Puebla. Otros autores conocidos son Juan Varea, y El Agujeta. Hoy en día pocos de lanzan a cantarlos, entre ellos José Mercé, José Menese, Rocío Jurado y Rosa López.

La cantiñas

La cantiñas son un grupo de palos flamencos característicos de la ciudad de Cádiz, los Puertos y Jerez de la Frontera. Por ello es sinónimo del término "cantes de Cádiz". Dichos palos son las alegrías, el mirabrás, las romeras, los caracoles, las rosas y las cantiñas en sí. La métrica de todos ellos es el compás de la soleá, pero por su carácter festero, el tempo es más rápido. Sus melodías no son modales sino tonales, suponiéndose que conservan frases y motivos de tonadas populares en el área gaditana durante los años de la Guerra de la Independencia Española, entre ellas la "jota de Cádiz".

La caña

La caña es un palo flamenco, que históricamente se ha considerado como el más importante de todos ellos.

Estébanez Calderón, en sus Escenas Andaluzas llamó a la caña "tronco primitivo de los cantes andaluces", y el profesor García Matos aseguraba que provenía de una antiquísima canción andaluza. Sin embargo, otros autores discuten esta etimología musical, al menos parcialmente, relacionándola con la soleá. o con la Toná, propuesta ésta de difícil demostración.

La caña ha sufrido un gran número de modificaciones a lo largo de la historia, siendo Curro Dulce, Silverio y Antonio Chacón los cantaores que mejor lograron captar su esencia. Sería éste quien la dulcificó y le dotó de su rítmica ideal, aunque actualmente es un cante que no cuenta con la preferencia de intérpretes ni público, dado su carácter monótono y su escasa carga emocional, prefiriéndose la soleá y la seguiriya.

Los Caracoles

Proceden de las cantiñas bailables, concretamente de una cantiña denominada "La caracolera", y su desarrollo está vinculado al Madrid de finales del siglo XIX. Distintos cantaores fueron añadiéndole tercios o fundiendo con ella otras cantiñas, pero se considera que José de Sanlúcar fue el primero en dar grandeza a este cante, antes de que Antonio Chacón se convirtiera en su mayor mantenedor y propagador. Después, cantaores como el Niño de Almadén (Francisco Antolín Gallego, originario de Almadén, Ciudad Real) mantuvieron este palo.
Hoy en día, se trata de un cante muy poco utilizado.

Carcelera

Se trata generalmente de un cante con copla de cuatro versos octosilabos. Al igual que el martinete, se considera una forma de la toná que dedicó sus letras a temas como la cárcel y los condenados a ella. Por ser una toná se canta sin guitarra.

La cartagenera

Los cantes minero-levantinos son un estilo flamenco que se desarrollaron en el siglo XIX en la Sierra minera de Cartagena-La Unión como resultado de las grandes migraciones de andaluces, especialmente almerienses a ,esta región.

De la malagueña, la granaína y el taranto de Almería, palos herederos del fandango, traídos por los obreros andaluces y su contacto con los fandangos locales, surgieron los denominados cantes minero-levantinos:
La cartagenera consta de cuatro o cinco versos octosílabos. Procede del "aflamencamiento" de los fandangos locales del siglo XVIII. No trata temas mineros.
Desde el año 1961 se celebra en La Unión todos los meses de agosto el Festival Internacional del Cante de las Minas. En este festival se rememoran aquellos cantes, que sufridamente alzaban los antepasados mineros durante su largo día de trabajo dentro de la mina y se ha convertido en uno de los festivales más importantes del mundo del flamenco en España.

Sus principales intérpretes son Pencho Cros, Antonio Piñana, Encarnación Fernández, Fosforito y José Sorroche.

Via: wikipedia

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